Simplemente juzguemos a las personas por sus actos, no por sus palabras. Es la única manera de poder comprender realmente a una persona. La acción está hecha, y puede ser observable desde un punto de vista exterior y objetivo. La mente es demasiado inestable, compleja y relativa.
A veces nada como ser pragmático!
Es más cómodo quedarse en la superficie teórica de las personas que sumergirse en ellas, esperar y ver.
ResponderEliminarHe vuelto por la blogosfera, espero que estés bien por allá, leerte siempre es un placer :)
Elisa.
Ciertamente es más cómodo, y posiblemente en algunos casos sea un error. Pero el problema es que cuando nos sumerjimos en otras personas, tendemos a complicarlo todo más aún, es una visión simplista, cierto pero es totalmente pragmática, pues los hechos se hacen, los hechos son pensamientos llevados a cabo, los pensamientos vienen y van y la mayoría no se llevan a cabo. Yo sinceramente prefiero ser pragmático. Porque sobretodo cuando se mezclan sentimientos de por medio, el pragmatismo brilla por su ausencia.
ResponderEliminarEs genial que hayas vuelto a la blogosfera, espero que todo vaya también estupendamente por ahí ;)