El mundo ha cambiado completamente, ya de nada
sirven las anticuadas fórmulas del siglo XX.
Hablar de guerrillas urbanas es completamente
inviable. ¿Qué significa hoy día un grupo de cientos o de incluso miles de
guerrilleros? Para papi USA, líder indiscutible del capitalismo de nuestros
días no significa nada. Un grupo armado adquiere realmente tanta importancia
como los mosquitos en verano, nunca serán lo suficientemente fuertes para
atravesar la mosquitera, unos mosquitos que se pueden aplastar y sobretodo
olvidar, en un abrir y cerrar de ojos. Una mosquitera que hemos tejido y
todavía tejemos entre todos.
Para realizar el cambio social hay que ser
pragmáticos en su totalidad. La vieja fórmula de la violencia política es
completamente inútil. No sólo no vencerán, sino que ni siquiera convencerán. ¿Por
qué?
Porque estamos viviendo en un nuevo milenio, el
viejo y agitado siglo XX hace ya tiempo que quedó atrás. ¿Cuáles son los
problemas principales que hacen que todavía sigamos diciendo que el mundo
apesta y que no hemos avanzado? Una vida de entera comodidad, una juventud
carente de motivación, conciencia social y totalmente aferrada al más puro
individualismo egoísta labrando y cuidando cada día nuestro propio y
sobresaturado yo, tanto individualismo y tanta soledad detrás de las pantallas
nos mata. ¿Una vez que hemos llegado a un nivel de vida donde tenemos comida
bajo la mesa qué más se puede hacer? Lo ideal sería que ya que resolvimos
nuestros problemas primarios, falta resolver los problemas del resto del mundo,
pero ahora lo que tenemos es, en su gran mayoría, una vida dedicada al más puro
onanismo filosófico.
¿Qué le va a importar al joven medio preocuparse del
conflicto palestino-israelí cuando va a llegar a casa de sus padres, va a tener
comida caliente en el plato, una cama y un ordenador? La mayoría de nosotros
estamos corrompidos filosóficamente por nuestro propio egoísmo.
La filosofía Occidental se muere de egocentrismo. El
mundo se muere de comodidad, de egoísmo y de obesidad en los países ricos,
mientras que en los países no tan ricos se mueren de hambre. ¿Pero repito, qué
importancia tiene esto? Ninguna, y hay que ser realistas, las vidas humanas no
valen nada, nada. ¿Una vida humana no significa nada, eso es así, si mañana nos
enteramos de que han muerto miles de personas por una inundación en algún país
de Oceanía qué nos va a importar? La gente sólo se mueve por aquello que les afecta directamente. ¿Qué
pasaría si en esa remota isla de Oceanía hubiese estado alguien de nuestra familia,
algún amigo o nuestra pareja? Nos habría cambiado la vida.
¿Y qué significa una vida dedicada a uno mismo? Nada
en absoluto, será una vida de frustración, de una interminable búsqueda de
satisfacer el propio ego, basura. Para que una vida realmente cobre sentido,
tenemos que convertirnos en ese motor del cambio. Conciencia social. Porque
nada adquiere realmente tanta importancia como una vida dedicada a mejorar el
mundo poco a poco. Nunca renunciar a nuestra individualidad, desde luego, pero
tampoco alimentarla hasta el empacho. ¿Por qué? Porque somos seres sociales,
nacemos, crecemos y morimos en la sociedad.
La conciencia social salvará nuestro mundo. Debemos
aprovechar herramientas tan útiles como son Internet para poder crear esa
conciencia social, esa solidaridad, esa unión global que nos permita entre
todos crear un mundo cada vez más justo e igualitario.
Y emana tanta importancia en esta conciencia,
inculcada desde una educación basada en una visión como seres sociales, la
igualdad, la empatía y la visión abierta, para crear una mente despierta.
Esta mente despierta, esta conciencia es la única
capaz de atravesar todos los muros existentes.Es la única fórmula para el
cambio social pragmático. Es la única manera real de poder cambiar el mundo.
